La Policía de Irlanda del Norte abre una nueva investigación por el “Domingo sangriento”

La Policía de Irlanda del Norte abre una nueva investigación por el “Domingo sangriento”

Publicado el julio 7, 2012 en Noticias.

La PSNI anunció la apertura de una nueva investigación sobre  el asesinato de 14 manifestantes por tropas británicas en 1972 en la ciudad de Derry, matanza que terminó con protestas en defensa de los derechos civiles.

El máximo responsable de la PSNI, Matt Baggott, explicó que aunque la investigación aun no comenzó, el cuerpo ya consultó a la Fiscalía para preparar el proceso que podría durar hasta cuatro años y que a su conclusión podría recomendar el procesamiento de alguno de los militares implicados en aquella matanza.

La nueva pesquisa llega después de que una comisión asegurase, en 2010, que ninguno de los manifestantes iba armado, lo que llevó al primer ministro británico, David Cameron, a disculparse públicamente por unos hechos que tachó de “injustificables”.

El 15 de junio de 2010, después de 40 años de espera, los familiares de las víctimas escucharon en boca del premier que los fallecidos y heridos el 30 de enero de 1972 no eran miembros del ahora inactivo Ejército Republicano Irlandés (IRA), sino civiles inocentes.

Fue la reacción que tuvo Cameron a las conclusiones del tribunal especial de investigación conocida como “Informe Saville”, que duró 12 años y que enterró la hasta entonces versión oficial, que sostuvo en 1972 que los militares respondieron con fuego a la agresión de miembros del IRA.

Según Baggott, su equipo de investigadores estará compuesto por una treintena de personas, así como por un número extra de especialistas, informó la agencia de noticias Europa Press.

“Creo que en ninguna otra parte del mundo (la Policía) afronta como aquí la amenaza del crimen organizado, la actividad paramilitar, a lo que hay que añadir el lidiar con 30 años de sufrimiento”, indicó el jefe de la PSNI.

Gerry Kelly, diputado del gobernante Sinn Féin y antiguo miembro del IRA, dijo que este asunto es de “enorme” importancia para las familias de las víctimas, al tiempo que se declaró “preocupado” por el retraso en el comienzo de las investigaciones policiales.

“La gente ha esperado durante mucho tiempo para obtener justicia. Lo que quiero que me digan es cuándo van a empezar”, declaró.

El hermano de una de las víctimas del “Domingo Sangriento”, John Kelly, calificó de “buena noticia” la decisión del PSNI, aunque lamentó que los soldados autores de los disparos no fuesen arrestados y procesados tras el primer informe.

Para Kelly, se trata de “un paso en la dirección correcta”, pero insistió en que tanto su familia como las del resto de víctimas quieren que los culpables rindan cuentas ante la Justicia, según declaraciones recogidas por la radiotelevisión pública británica BBC.

Aquel “Domingo Sangriento” exacerbó el conflicto sectario que ya vivía Irlanda del Norte entre los nacionalistas católicos, que lucharon por la unificación con la República de Irlanda, y los unionistas protestantes probritánicos.

El violento suceso tuvo una enorme influencia en el conflicto de Irlanda del Norte, ya que alejó cualquier posibilidad de que el Ejército británico fuera visto por los nacionalistas católicos como una fuerza neutral en el conflicto que les enfrentaba a los unionistas protestantes.

La matanza puso fin a esas manifestaciones pacíficas en defensa de los derechos civiles a las que acudían católicos, pero también protestantes que no aceptaban la discriminación que sufría la minoría católica a la hora de encontrar empleo e incluso en el derecho a ejercer su voto.

Y llevó a Irlanda del Norte a una guerra civil que acabó oficialmente con los acuerdos de Viernes Santo de 1998 pero cuyas consecuencias aún se viven hoy.

Meses después, el IRA provocó en Belfast el llamado Viernes Sangriento al hacer estallar 22 bombas en poco más de una hora, matando a nueve personas -incluyendo dos soldados británicos- e hiriendo a otras 130.

A dos meses de aquellos acontecimientos, el Parlamento autónomo de Stormont dominado por la mayoría protestante fue suspendido y Londres tomó el mando directo del gobierno de esa provincia.

Si bien el IRA, que causó unas 2.000 muertes durante más de tres décadas, concluyó en 1998 su campaña de acciones armadas, algunos grupos disidentes siguen todavía perpetrando de vez en cuando atentados contra objetivos británicos.

Fuente: http://www.telam.com.ar

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