LA CELEBRACIÓN

LA CELEBRACIÓN

Publicado el mayo 6, 2014 en Programas especiales Proximamente. Programa Soltame al aire Lunes

Todos los lunes sobre las 22h España podéis escuchar los monólogos que escribe Mercedes en La Universal Radio http://launiversalradio.com/ Y podréis comprobar lo bien que lo relata Sol Tame. Esta semana se titula “LA CELEBRACIÓN” Una historia que conlleva a una pareja a pasar por unas situaciones un tanto inesperadas pero con el humor de siempre, ¡¡no os lo perdáis!!

Para escuchar el audio

Sol-Tame AL AIRE lunes monólogo  LA CELEBRACIÓN

Hoy es un gran día, celebráis el quinto aniversario de novios y ya estás dejando volar la imaginación. Piensas que te va a llevar a un lindo restaurante, y en la cena romántica ¡te pedirá que te cases con él! Pero porqué nos ilusionamos tanto ¿acaso hay alguno que se tome tantas molestias? Si es que los príncipes azules están muy justos casi ni existen. Si es que aún sabiéndolo lo sigues pensando, si hasta sueñas con que te pida matrimonio. Es más, si no te lo pide se lo pedirás tú, porque no vais a ser novios eternamente, que luego se pasa el arroz, los fideos, los tallarines… y no es lo mismo. Por que con el tiempo ya solo estaréis para purés, verduritas y poco más, porque los años pasan y el tiempo vuela. Por eso se te resiste que pase otro año sin que te lo pida.

Aunque hay chicos que se resisten a casarse les asusta el compromiso incluso cuando oyen hablar del tema salen corriendo, pero si no es contagioso… En cambio hay otros que te dicen:

“Sí cariño, nos vamos a casar en cuanto podamos…”

Cuando te dicen eso ya puedes esperar sentada por que te van dando largas y encima te ponen excusas, primero que sois demasiado jóvenes, después que el trabajo no es seguro, que si te despiden… que si tal que si cual, pero cómo se acojonan. Después están los otros, los lanzados que estos sí acojonan. Aún no llevas ni dos semanas y ya te pide que te cases con él. Joder y ahora qué le dices… si apenas os conocéis.

Pero el tuyo te dijo que en cinco años hablaríais del tema, y ya llegó ese día, ¡por fin! Ya contabas los meses, las semanas, los días y hasta los minutos. Pero como hace tanto tiempo, ya temes que no se acuerde. Aunque ya estarás tú para recordárselo. Te compraste un vestido para deslumbrar a tu chico. Como te dio su palabra de que te lo pediría pasado ese tiempo, para recordárselo, te compraste el vestido con el escote de palabra de honor, a ver si así cae en la cuenta porque como se haga el despistado lo tienes claro. Pero también ha podido cambiar de idea… Ayyy que ya te estás empezando a ponerte nerviosa, mejor no piensas y te sigues arreglando.

 

Justo cuando terminaste de arreglarte llamó al timbre, qué puntual. Es lo que tiene, entre otras cosas, es que no puedes retrasarte ni un segundo. Por eso te empiezas a arreglar tres horas antes para no ir estresada.

 

Te subes en el coche y ya piensas a qué restaurante te va a llevar a cenar. Pero pasa algo muy extraño… se los pasa todos de largo, no para en ninguno. No entiendes nada pero piensas que igual te lleva a otro que no conoces, pero no, detiene el coche y lo aparca. Y ves un cartel que pone FUN ON ICE que traducido al español significa… “Diversión en el hielo”. Menos mal que sabes inglés y sabes lo que significa. Aunque te parece un poco raro el nombre del restaurante, ni que estuviera en el polo norte. Porque lo de hielo te desconcertó pero cuando entraste ya lo entendiste…

 

“¡Joder, no es un restaurante es una pista de hielo!”

 

Así te quedaste tú, más que helada, congelada. ¡Qué frío te entró! Es que estabas tiritando, las piernas te temblaban, los dientes te chasqueaban, vamos que tuviste que sentarte porque de pie ya no te sostenías. Tu pareja aprovecha y te quita los zapatos para ponerte las botas para patinar. Ya piensas que tu novio se ha vuelto loco con el tembleque que tienes como para ponerte a patinar. Y sólo sobre una cuchilla, si al menos llevara tres, como cuando aprendes a ir en bicicleta que te ponen las dos ruedas atrás para que no te caigas. Pero hala, como si fueras una profesional, tú le insistes a tu pareja y le dices:

 

“Yo ahí no entro… ¿cómo quieres que me ponga de pie con una simple cuchilla?”

 

Te mira y te responde:

 

“Pero si los tacones que llevas son más finos…”.

 

Tú, por pensar ya piensas que se quiere deshacer de ti y no sabe cómo. Seguro se arrepiente de la promesa que te hizo y lo hace para que le dejes.

 

“Tú no tengas miedo y déjate llevar…”

 

Te coge de la cintura y más que llevarte te arrastra. Pero aún te quedan fuerzas para preguntarle:

 

“¿Te acuerdas qué día es hoy?”

 

Y te responde:

 

“Sí, es el 5 de abril”.

 

Y tú que esperas que te diga algo más se queda callado… Entráis dentro de la pista y te agarras a él como una lapa. No paras de repetir…

 

“No me sueltes… no me sueltes… no me…”

 

No te soltó pero tus piernas iban descontroladas una estaba por Cuenca y la otra por Alemania. Qué guarrazo te metiste y tu novio se cayó encima tuya, lo que te faltaba, ya te destrozaste el peinado. Hala, tanto tiempo arreglándote para nada. Un chico se acerca para levantarte mientras te dice:

 

“Cierra las piernas… mantenlas rectas”.

 

Y tú te quedas mirándolo mientras piensas…

 

“Sí, como si fuera tan fácil”.

 

Lo agarras del cuello porque ya te tiembla todo el cuerpo del frío pero con el chasqueo de dientes que tienes, sin querer queriendo, ¡le muerdes la oreja! El chico no para de gritar…

 

“¡Aaaahh!”

 

Se cae al suelo y tú detrás de él, pero eso no es todo… tirasteis a las personas que se encontraban patinando. Caían como si fueran las fichas del dominó unos detrás de otros, ¡madre mía la que liaste! El chico que te ayudó te quitó de encima y al darte la vuelta sacaste la lengua y ¡se te quedó pegada en la pista de hielo! Joder, ahí sí te pusiste de los nervios arañabas hasta el hielo con las uñas, y porque no tenías a tu novio a mano, que si no le ibas a cantar las veinte, las cuarenta y hasta las sesenta si hace falta. Por más que estiran ¡no te pueden despegar la lengua del hielo! Empiezan a echarte agua caliente alrededor para ver si así se despega, y ¡menos mal que se despegó!

 

Cuando saliste de la pista tu mirada desencajada fue dirijida a tu novio, le ibas a decir de todo pero no te dio tiempo, solo te pidió una cosa…

 

“Antes de decir nada, mira el vídeo…”

 

Te giraste y viste una pantalla inmensa y en el vídeo salía tu novio con una tremenda declaración de amor. Te quedaste sin palabras como la protagonista de la película… Si después de hacer el ridículo más grande de toda tu vida, de estar despeinada, y de que el maquillaje te lo dejaste en la pista de hielo y un así, te dice todo eso… es que te quiere mucho más de lo que pensabas. Ha valido la pena haber pasado por todo eso, para escuchar sus lindas palabras. Se acercó a ti y te pidió que te casaras con él. Estabas tan emocionada que le dijiste “Sí” mil veces.

 

Y después de todo lo ocurrido, tendréis una estupenda anécdota para contarle a vuestros hijos. Porque no siempre salen las cosas como uno tiene pensado, tal vez porque a veces, la vida nos sorprende con esos momentos tan especiales para hacerlo diferente. Por eso, no hay que fijarse en la forma o cómo se llega, sino en el contenido. Así que no tengan miedo, arriesguense y disfruten, y lo más importante, hagan lo que hagan sean felices.

 

Mercedes R. Cervantes

 

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