Populismo partidista en México

Populismo partidista en México

Publicado el julio 8, 2016 en Opinión.

Nadie puede negar que el partido más populista de la república mexicana a sido el Partido de la Revolución Mexicana (PRI) que se ha enarbolado con una ideología con una estructura teórica socialista en la creación de sus instituciones de estado, que hoy a vendido a la iniciativa privada y a las trasnacionales capitalistas la gran mayoría de los bienes de la nación mexicana, con la explotación de su fuerza de trabajo y su materia prima, siendo un partido neo-liberal que ahora representa una ideología fascista, con matices autoritarias para sostenerse en el poder.

Demagogo, anacrónico y obsoleto, que está en una franca decadencia en su sistema político, en los inicios del siglo XXI, desprestigiado internacionalmente, anti-democrático y usurpador de la voluntad popular, por los abusos a la ciudadanía y a la dictadura ejercida en los mandatos de su gobierno con el presidente mas impopular en toda la historia del país. Lo mas seguro es que el próximo presidente de la república mexicana, no va ser de ese partido político.
El término apareció inicialmente en Rusia en 1878 como Narodnichestvo, luego traducido como “populismo” a otras lenguas europeas, para nombrar una fase del desarrollo del movimiento socialista vernáculo. Como explicó el historiador Richard Pipes en un estudio clásico, ese término se utilizó para describir la ola antiintelectualista de la década de 1870 y la creencia según la cual los militantes socialistas tenían que aprender del Pueblo, antes que pretender erigirse en sus guías.
Pocos años después los marxistas rusos comenzaron a utilizarlo con un sentido diferente y peyorativo, para referirse a aquellos socialistas locales que pensaban que los campesinos serían los principales sujetos de la revolución y que las comunas y tradiciones rurales podrían utilizarse para construir a partir de ellas la sociedad socialista del futuro. Así, en Rusia y en el movimiento socialista internacional, “populismo” se utilizó para designar un tipo de movimiento progresivo, que podía oponerse a las clases altas, pero –a diferencia del marxismo– se identificaba con el campesinado y era nacionalista.
La raíz etimológica de popular de donde proviene el adjetivo de populismo, que es sinónimo de conglomerado social o revolucion del campesinado, La revolución francesa un triunfo a la democracia que impulso la civilización, la revolución rusa se baso en desarrollo del sociedad y la evolución revolucionaria de la mexicana supuestamente fue agraria.
Quienes piensan que el populismo constituye una corriente política con características objetivas, destacan aspectos como la simplificación dicotómica, el antielitismo (propuestas de igualdad social o que pretendan favorecer a los más débiles), el predominio de los planteamientos emocionales sobre los racionales, la movilización social, el liderazgo carismático, la imprevisibilidad económica, el oportunismo, etc……
El concepto de demagogia. proviene del gr. δημαγωγία dēmagōgía. Que significa la práctica política consistente en ganarse con halagos el favor popular en el mejor de los casos. En su aspecto negativo tiene estas características degenerativas o vicios de la democracia, que consistente en que los políticos, mediante concesiones y halagos a los sentimientos elementales de los ciudadanos, tratan de conseguir o mantenerse en el poder.
La definición del historiador mexicano Enrique Krauze de populismo advierte que ese concepto de populismo es un invento para sustituir la palabra “Comunismo” y generar un dogma ideológico. Lo que define Krauze, como populismo. Explica que es un régimen dictatorial y los ha habido de izquierda como Pol Pot y de derecha como Trujillo en la Dominicana, tal vez como Maduro en Venezuela, Pero muy lejos del régimen de Chávez. O de los sistemas que promueven la Justicia Social.
Como un fenómeno de múltiples caras, tal “populismo” se manifestaba en una variedad de formas: el bolchevismo en Rusia, el nazismo en Alemania, el Macartismo en Estados Unidos, etc. Movilizar los sentimientos irracionales de las masas para ponerlas en contra de las élites: eso era el populismo. En otras palabras, “populismo” pasó a ser el nombre para un conjunto de fenómenos que se apartaban de la democracia liberal, cada uno a su modo.
En las décadas de 1960 y 1970 otros académicos retomaron el término, en un sentido algo diferente, aunque conectado con el anterior. Lo utilizaron para nombrar a un conjunto de movimientos reformistas del Tercer Mundo, particularmente los latinoamericanos como el peronismo en Argentina, el Varguismo en Brasil y el Cardenismo en México.
Así, en el mundo académico el concepto de “populismo” mutó de un uso más restringido que refería a los movimientos de campesinos o granjeros, a un uso más amplio para designar un fenómeno ideológico y político más o menos ubicuo. Para la década de 1970 “populismo” podía aludir a tal o cual movimiento histórico en concreto, a un tipo de régimen político, a un estilo de liderazgo o a una “ideología de resentimiento” que amenazaba por todas partes a la democracia. En todos los casos, el término tenía una connotación negativa.
Casi cualquier cosas puede ser llamada “populismo” en la prensa de hoy. “Populista” se ha vuelto una especie de acusación banal que se lanza simplemente para desacreditar a cualquier cosa o adversario, buscando asociarlo así con algo ilegal, corrupto, autoritario, demagógico, vulgar o peligroso.
Como veremos el termino populista tiene una connotación lingüística y semántica de deformación morfológica que obedece según su significado al acervo cultural posmodernista en el uso del lenguaje en los pensamientos de los civiles en general.
*Por: Jaime Romero, corresponsal en México

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